sábado, 30 de marzo de 2013

SONRISAS


Te paseas por la calle y ves a la gente reir. ¡Que cosa tan bonita regalar una sonrisa! Es bello, es dulce, es tierno. Los niños se acercan para tocarte, con timidez, quizás para asegurarse de que eres real. Los padres te miran con extrañeza pero también ríen. Pero son sobre todo los veteranos a los que alegras el día Ya no temen a nada, ya lo han visto todo, ya han vivido mil vidas, así que no temen acercarse y charlar contigo.

Cuando les dices que estás en cuarto curso en la universidad te echan una ojeada entre incrédula y sorprendida. “Yo pensaba que pedías dinero”. Bueno, la verdad es que a un estudiante no le sobra, pero no, sólo quiero regalar sonrisas porque me siento muy feliz.”¿Y porqué estás feliz, niño, en estos tiempos de crisis?” !Pues porque mi novia está embarazada! -le contestas. “lo más bonito del mundo es tener un hijo” -te comentan mientras te hacen un hueco en el banco- “Te pueden dar disgustos y sufrir por ellos, pero cuando les van bien las cosas disfrutas más que ellos, aunque no se den cuenta. Haceis muy bien ahora que sois jovenes, sino pareceríais sus abuelos”. Otro te pregunta : ”Pero en estos tiempos y aún sin acabar la carrera...No os da miedo?” Los dos tenemos la filosofía de que si quieres trabajar, trabajas, aunque no sea de lo tuyo. Quizás no le puedas dar a tu hijo todo lo que te gustaría, pero el cariño lo tiene asegurado. “Tienes razón, chaval, tienes las cosas claras y eres inteligente. Hoy en día muchos padres sustituyen el cariño por juguetes y regalos”

”Perdona que te haga una pregunta muy personal : ¿fue por accidente, o ibais a por él?” Íbamos a por él. Sabemos que no son buenos tiempos, pero cualquier tiempo puede ser bueno o malo según que actitud tomes ante la vida. Los dos tenemos beca, y estudiamos ingeniería, yo química y ella industrial, y seremos de los primeros de la promoción, o sea que tendremos bastantes posibilidades. “que tengas mucha suerte, chico, y ahora seguir con lo tuyo, y que seais muy felices!” Gracias!.

Y yo seguí a lo mío, a regalar sonrisas. Había incluso gente que me quería dar dinero, pero yo les decía que no, que lo hacía por puro placer. Durante un rato estuve con un conocido del barrio que trabajaba haciendo pompas de jabón para los niños. Entre eso y la renta de integración social le daba para vivir, muy justito pero le daba. Mientras él hacía pompas yo hacía lo mío, y creo que le ayudé a ganar un dinerito extra.

Seguí mi camino, y según dejaba baldosas atrás lo hacía mejor: con los niños y sus padres, con los perros, con las personas mayores. Creo que todo el barrio rió, o al menos sonrío, aquel día. Eso me animó a repetirlo, y como cada vez lo hacía mejor y ya la gente se reía a carcajadas, seguí todo el curso haciéndolo. No había hecho un año atrás un curso de clown en vano. Una nariz roja, una peluca malva y un traje de payaso no cuestan mucho dinero, sólo tienes que recordar el curso e inventar nuevas payasadas. Pero siempre había sido el payaso de la pandilla, así que...

5 comentarios:

  1. Estupendo eso de regalar sonrisas, aunque no hace falta vestirse de nada, solo poner en tus labios y en tu actitud una sonrisa cuando te cruzas con alguien, cuando hablas...pero no está mal hacerlo de esta manera de vez en cuando...

    Con respecto a lo del hijo...bueno, no es buena época, pero de todo se sale.
    Yo también era de las que creía que si querías trabajar lo hacías, hasta que con más de 40 y recién parida por 3ª vez vi que no, aunque quieras y no te importe de qué...
    Un hijo no solo vive de cariños...
    Y no se vive tampoco del mañana si no de hoy, mañana puedes ser millonario pero el niño tendrá hambre hoy...

    Si no es solo una invención...suerte y al toro!!
    Amena lectura..
    Saludos!!

    ResponderEliminar
  2. Gracias por tu detallada disección del relato, mostrando también sus carencias, así es como aprendo a mejorar. Lo escribí hará unos meses un día que estaba muy feliz, y lo publico hoy, que también estoy muy feliz.
    Es totalmente ficción, nunca quise tener hijos, y a mis 46 como que no...
    Una amiga mía separada y con dos hijos a su cargo acaba de encontrar un trabajo de hostelería/explotación, pero ella y todos los que le rodeamos estamos muy felices.
    Lo único que pretendía era arrojar un poco de alegría en estos tiempos tenebrosos. Hoy he escrito otro cuento feliz, lo publicaré el lunes

    MUCHA SUERTE, Y MUCHOS ÁNIMOS!!!

    ResponderEliminar
  3. Me alegro un montón por tu amiga, aunque no sea un trabajo estupendo de la muerte, ahora hay que dar gracias por tener un trabajo..

    No quise hacerte crítica alguna, solo fui diciendo en voz alta mis pensamientos con cada situación que iba leyendo..muchas veces lo hago, ya lo irás viendo.

    jajajja nunca es tarde hombre...estás en la flor de la vida...

    Esperaré al lunes para leerte el otro cuento feliz...(egoistamente me viene muy bien sonreir, llevo una semana santa poco santa..cagüen la..)

    Besos y buenas noches!!

    ResponderEliminar
  4. Pues espero que el cuento del lunes también te haga feliz, esa es la intención. LLevaba unos días de recuerdos horribles, pero creo que ya he cortado esa mecánica macabra del cerebro. O eso, o que le estoy viendo la luz a la lluvia por donde no la tiene...y nos anuncian 10 días seguidos más así...

    BESOS Y BUENOS DIAS

    ResponderEliminar
  5. Pues mi comentario va en la misma línea del de Niebla. Me parece estupendo lo de regalar sonrisas. Yo intento hacerlo a veces, aunque con quien mejor me sale es con los perros. Creo que en otra vida debí de ser uno de ellos, porque siempre conectamos estupéndamente. De hecho, me llevo mejor con mucho perros que con demasiada gente.

    En cuanto a lo del hijo, eso de que si quieres trabajar trabajas me parece que pasó a la historia. Ahora trabajas si tienes suerte y punto. Por otro lado, y siempre desde mi experiencia personal, creo que no tendré hijos, al menos por ahora. Me encantan los niños, pero con mi sobrino y los hijos de mis amigos voy servido. Tengo un tipo de vida con el que no podría dedicarle a un hijo propio toda la atención que se merecería y tendría que estar dejándolo cada dos por tres en manos de sus abuelos o de niñeras, y eso me parece demasiado egoista. Si se tiene un hijo es para criarlo uno mismo.

    Un saludo.

    ResponderEliminar

Gracias por colaborar a que esto mejore :-) Sois tod@s muy bien recibid@s. SALUD!!