jueves, 30 de mayo de 2013

EL PUERTO (parte 2 de 2)

Mis ensoñaciones me llevan, entre el pausado vagabundeo de mis pies, a mares a los que ni mis zancadas podrán nunca llevarme. Imagino océanos de un azul cegador, olas que amenazan engullir mi pequeño barco, peces de mil formas y colores que yacen y se retuercen sobre cubierta. Todos los días, en este pequeño paseo, en este raro silencio, entre la llegada del último barco y el inicio de la venta, salto indiferente entre las cajas con una precisión casi matemática, fruto de una memoria adquirida con los años, y mis pensamientos siempre me llevan al mar, un mar siempre cambiante, siempre distinto. Un mar que tengo a unos pasos de mí, pero no es ese el mar con el que sueño, sueño con un mar que no es el de los marineros que trabajan, ni tampoco el de los cruceros de lujo que lo recorren ociosos, ajenos a todo lo que no sea el placer de los sentidos. No, yo imagino un mar que es sólo mío, un mar que me pertenece desde uno a otro horizonte, que se amolda a mis deseos y en el que puedo dejar vagar mi mente y alcanzar esa paz, esa belleza añorada en esta ciudad con mar y que al mar ignora.
Vuelvo a la realidad y disfruto del momento, un instante a medio camino entre la ciudad de la que huyo y el mar que se me resiste. Ya está todo preparado para la venta, el corto silencio susurrado que ha precedido a la subasta está a punto de tocar a su fin. Con mi experiencia me sitúo en el mejor lugar y me preparo a ver todo el pandemonio que va a desatarse, procurando molestar lo menos posible.
Suena la sirena y se desata el aparente caos, perfectamente orquestado. De repente docenas de voces se disparan, voces que estaban aguardando este momento. Amplificadas por pequeños megáfonos las menos, las de los vendedores. Roncas por hacerse entender las más, las de los compradores. Precios que van a la baja y que asemejan un raro carrousel de cifras. Son los precios de la subasta. Siempre me ha fascinado esa capacidad de los vendedores para hilvanar una constante retahíla de números descendentes con absoluta perfección. Se sucede esa extraña cuenta atrás: 40, 37, 35, 33,30... Una voz gastada se alza en 27 y elige las dos mejores cajas de merluza, las que aparentan más frescas, las de mayor tamaño.
Abandono mi posición y me sitúo cerca de la venta del arrastrero “Luna de Plata”. No se puede abarcar todo, es desbordante; mejor ir poco a poco, centrando mis oídos y mis ojos en una sóla venta: es la única forma de entender ese todo que me resta aún por aprehender pese a los años pasados en él. Se sigue vendiendo la merluza, la estrella, la primera protagonista de la puja.
Luego va la faneca, beige y brillante, de buen tamaño, de aspecto apetitoso, indicando que han arriesgado las redes pescando cerca de roca. Y sólo quedan los cefalópodos: pulpos y potas. Es para mí la hora de la retirada, siempre con precaución para que no me destroce una pierna uno de los ganchos que arrastran las cajas. La melancolía se cruza con la alegría. Melancolía porque hoy he terminado, alegría porque volveré mañana.
Cruzo el parking y esa extraña avenida repleta de tráfico que separa el puerto de la ciudad, y que decenas de miles de personas no han cruzado jamás..
Asciendo la empinada calle que lleva a la ciudad y, como en un traveling, voy viendo alejarse el puerto. Cada paso que doy me aleja más y más, la calle tan empinada y perpendicular me aleja doblemente. Cada 10 ó 12 pasos me detengo para observar la lonja, a cada instante más lejana y baja.
Sólo tengo un par de kilometros hasta mi cama, y luego a la tarde a trabajar en la pescadería de los grandes almacenes. El pescado es mi vida, como para otros la literatura.

EL PUERTO (parte 1 de 2)

EL PUERTO

(vivencias personales en 2 partes)

Hoy he vuelto a ver amanecer desde el muelle de bajura. Me encanta ese olor de los puertos, mezclado de salitre y gas-oil. Y ver a los mújoles, pequeños barcos de combate acorralando a un pedazo de pan. Siempre es el mismo espectaculo cautivador, siempre cambiante, frío cuando aún es de noche, chispeante cuando amanece.
El sol empieza a asomar en el horizonte, y los pequeños barcos de pesca se acercan a tierra. Se les ve llegar como en un extraño desfile, esquivando las rocas que custodian la entrada de la ría. Años de experiencia les hacen apartarse de esos oscuros peñascos con los ojos cerrados, con la elegancia de un ballet acuático. Todos los días la misma estampa, fascinante para quien lo vé con ojos de poeta o de simple curioso; rutinario, indiferente y agotador para quienes se acercan a tierra, después de un día y una noche trabajando para arrancar del mar unos pequeños trozos de vida, e intercambiarlos por otros pequeños trozos de papel que dan sentido a su existencia.
Cerqueros, arrastreros, palangreros, naseros, barcos de enmalle, pequeños botes dedicados a la pesca del calamar...Un enjambre mixto y de fascinantes proporciones, que tan sólo aguarda a desembarcar sus capturas, y que la sirena marque el inicio de la subasta. Quizás hoy sea un buen día, se acercan las fiestas, llegan los turistas, y los precios siempre suben en esta época.
Ya calienta el sol, al menos lo suficiente. Me despojo de la zamarra y la dejo en el colgador de las oficinas. Empleados y armadores, compradores y pescantinas, todo el personal ya se ha acostumbrado a mi presencia desde hace años, y toman mi pequeño ritual como una pieza más de la perfecta maquinaria de la lonja. No hacen falta palabras, ni siquiera saludos esbozados: a veces pienso que mi llegada es lo que marca el momento, la señal para que la lonja despierte y se prepare a trabajar.
Los barcos empiezan a enfilar el puerto. Cortan sus siluetas los reflejos amarillentos que incendian el agua, marcas de ese sol que dentro de unas horas será de justicia. Uno tras otro atraviesan la linea imaginaria entre los dos faros, el verde y el rojo, que marcan la entrada a este puerto. Ya se escuchan las voces, preparandose para el amarre. Las gaviotas rodean cada uno de los barcos, son miles, parecen millones de aves. Esperan con avidez, casi con desesperación, los sobrantes de la pesca que los marineros aún se afanan en tirar al mar. Son peces de pequeño tamaño, restos de algas, de crustaceos, de cefalópodos, menudas piezas que aún quedan en las redes y que hay que limpiar antes de llegar a puerto. Capturas sin valor que sirven de alimento a estas gaviotas que ya han olvidado pescar.
El primer barco ya está en el muelle de atraque. Amarras que vuelan certeras a las manos que esperan en tierra. Observo sus capturas. Aún las están clasificando en esas cajas de madera que tantas historias han vivido. Aquí las fanecas, allá las pintarrojas, en la parte más destacada esas cajas de aligote y de calamar, raro fruto del que este barco hoy trae sobrante. Se vé feliz al armador, con esta captura se cubre la marea, probablemente se cubre la semana.
La gruá, ese envejecido y complejo cachivache de poleas y cuerdas, se situa a un costado del barco. Brazos fuertes sujetan la plataforma y van apilando las cajas. La grua gira y ya están las capturas en tierra.
Pero no hay un respiro, uno tras otro los barcos van reposando junto al muelle, y el jaleo es atronador. Los carros van cargando las cajas: algunas van directamente a camiones, otras se quedan sobre los carros. Es la hora de pesarlas y colocarlas ordenadamente en el suelo de la lonja.
La misma ceremonia se va sucediendo una y mil veces, ya he perdido -como todos los días- la cuenta de los barcos que atracan, de las gruas que giran...Voy identificando muchas caras de los marineros que sudan en los barcos. Son las mismas caras de siempre: caras labradas de mil surcos, caras que no distinguen entre el amanecer y el anochecer, que sólo ven los días sucederse interminables entre redes y madera. Caras que en invierno y en verano realizan las mismas labores, esperando esa captura que sueñan y que les permita afrontar el resto del mes con tranquilidad.
Pero apenas tengo tiempo de detenerme ante esas caras que tanto y tan poco conozco: ya hay docenas de barcos atracados, barcos que casi al instante vuelven a la mar, una vez que su captura de plata y brillantes colores está en tierra, esperando la voz que inicia la subasta.
Me alejo ya de la zona de atraque y me dejo rodear por el persistente sonido, cálido y ensordecedor, que reina en el interior de la lonja. Cuadrículas y más cuadrículas de cajas de pescado, que llegan hasta donde casi se pierde la vista. Las pescantinas ordenando, cada especie en sus cajas, cada caja indicando su peso. Me paseo lentamente entre el fuerte olor a pescado, contemplando con calma esas piezas, despojadas de su manto de agua y sal, que a mis ojos son retazos de un mar que quizás nunca conoceré y que es dulce pese a su sal, evocador pese a su dureza.

lunes, 27 de mayo de 2013

¡¡¡ OCHOMIL!!! (8.000)

Esto es como los ochomiles en alpinismo, hacer uno es la reoxtia. Pues yo ya me he plantado en las 8.000 visitas y casi 30 seguidores, lo cual en tres meses y una semana no me parece nada mal!!!

Para celebrarlo, republico dos de los cuentos que más os han gustado:

SASSY
Dejas que la lluvia te acaricie con ternura el rostro. Una lluvia añorada en este invierno que ha parecido un verano errado. La tormenta ha llegado así, de repente, como si fuera una de las galernas de tu añorado Cantábrico.Una gorda nube negra ha salido de la nada y ha cogido a todo el mundo desprevenido. En el reproductor de MP3 suena, profética, la versión de Come rain or come shine de Sarah Vaughan. Sarah, Sassy, el vibrato más sensual del Jazz. Tienes que recorrer 12 manzanas y vas con una camiseta, al salir de casa estaba despejado. Nadie te va a librar de una mojadura histórica, aunque la verdad lo agradeces, no es muy normal en este norte Atlántico ver gente en la playa en Febrero. Te centras en ensoñaciones con Sarah  para huir de una camiseta que ya parece un cenagal. Ella Fitzgerald es tu cantante favorita, Lady Day te emociona como nadie, pero de Sarah...de Sarah estás enamorado. Tienes en tu ordenador una carpeta preñada de fotos de ella. Y esta fotografía de fondo de escritorio :

Sueñas con que un día conoces a La Divina. Estamos en 1950, ella tiene 26 años, tú unos pocos más. Al acabar el concierto te acercas al camerino con una carretada de singles para que te los firme. Hay un guardia de seguridad gigantesco que te dice que por esa puerta no pasa nadie. Más admiradores quieren entrar, y la trifulca que se monta es de las que marcan época. Al oir el estruendo exterior la criatura más bella que ha pisado el planeta entreabre la puerta, con cara de susto. Tú abres tu maleta para que vea el cargamento de singles que has traído para que te los firme. Mágicamente, ella dice "deja pasar sólo a este". Tocas el cielo con las manos. Entras y ves a una Sassy agotada pero feliz. Descalza, lo que para tí añade más proximidad al encuentro. Al principio es el típico ritual de "yo te paso un disco y tú lo firmas", pero pronto le preguntas si es una pesadez atender a los fans. "si son como tú, no". Ya no tocas el cielo, vives en él. Pronto empieza una distendida conversación en la que ella te confiesa que lo duro no es soportar a los fans, lo verdaderamente duro es el viajar de ciudad en ciudad, que lo que le gusta es cuando puede hacer estancias de dos o tres semanas en un club, donde puede incluso acabar haciendo buenos amigos. Te dice que contigo se siente como con uno de esos amigos, como si te conociera de hace mucho tiempo. El cielo ya queda por debajo de tí. En esas entra el guardia de seguridad y te dice que es hora de marchar. Un frío polar recorre tu espalda hasta que Sarah contesta : "se quedará hasta que yo quiera". Y coloca comodamente sus pies descalzos sobre tus rodillas. Está claro que algo está pasando, y más claro aún cuando la conversación se hace totalmente libre y charlais sobre lo divino y lo humano. Sin que os deis cuenta, han dado las 7 de la mañana. Me dice "Horace, lo siento por mí y por tí, pero debo dormir si quiero estar en condiciones mañana en Kansas". Le digo que perfecto, que ya me ha dedicado demasiado tiempo. "Y me dice "El tiempo me lo he dedicado a mí, hacía años que no estaba tan a gusto con alguien". Y lo que iba a ser un beso en la mejilla se convierte en un dulcísimo beso en los labios. Ya no hay más que decir, coges tu maleta de singles firmados, os dais un gigantesco abrazo, y te vas. El guardia de seguridad no dice nada.
Suena Street of dreams y te das cuenta de que las 12 manzanas han quedado atrás, has llegado a destino. Apagas el reproductor y te preparas para enfrentarte a la burocracia. Tras la preceptiva cola, el primer funcionario que te atiende es tan altivo y desagradable que, despues de una noche pasada con Sassy, no tienes porque aguantarlo, así que te vueves a colocar los casquitos del MP3 y te das la vuelta con tu camiseta chorreante. ¡Ha salido el sol, la tormenta ha pasado! Buscas en el reproductor The man I love y te vas tan feliz pensando en la próxima noche en Kansas... 



 
MI AMADA SUFRE

Hicimos el amor de la forma dulce pero apasionada que tanto placer nos daba. Al acabar, nos quedamos unos minutos abrazados y así dormimos. Cuando desperté, ví su rostro dulce y tierno, dormido con una sonrisa en los labios.

Y ahora desperté de verdad: nadie compartía mi cama, nadie desde hacía cuatro meses.

Ella sufrió en el trabajo un tremendo ataque de ansiedad y tuvimos que subir a urgencias. Allí le pusieron una inyección intravenosa de una sustancia llamada Quetiapina, que en principio le tranquilizó. No me dejaron quedarme por la noche, estaba prohibido.

Cuando acudí al día siguiente, me encontré con un vegetal. Pregunté al primer psiquiatra que pude y me dijo "Sí, hubo un error en la dosís, no se preocupe, no se repetirá" ¡¡¿¿QUE NO SE REPETIRA??!!. Será en otros malditos pacientes, a mi pareja la habeis dejado como un vegetal!!! "Tiene un 10% de posibilidades de de recuperarse". ¡¡O SEA NADA!!. Doce años de felicidad, y por un puñetero ataque de ansiedad habeis matado a 2 personas. Se va a arrepentir de esto hasta vuestro santo patrón.

Pese a mi cargo (teniente de la Policia Nacional) y mis meritos (bajo mi mando se habían desrticulado tres comandos etarras), la medicina es tan corporativista en Bilbao como un gobierno de Stalin. No conseguí nada por la vía judicial.

Me dejaban visitarla de 7 a 8 todos los días, y casi al cabo de dos meses empezó a reconocerme, de una forma que me dejó paralizado y extasiado. Dijo "¿Recuerdas el viaje tan romántico que hicimos a Lisboa?".

Empezamos a rememorar aquella semana y demostraba una memoria increíble. ¡¡Está curada, está curada!! , salí gritando por el pasillo. Una enfermera entró en la habitación y me dijo al salir que estaba como siempre; entré yo corriendo y comencé a dialogar con mi amada. La enfermera se sorprendió, se asustó incluso, y avisó a un psiquiatra, que me ordenó de una forma desagradable e inhumana salir de la habitación. Tras media hora de pruebas salió y dijo que estaba igual que siempre. Contra su oposición entré y le dije: "¿Recuerdas cuando perdimos al niño?". Y contestó: Dios, fue horrible, tras cinco meses murió en mi interior y quedé esteril. Ya llevamos año y medio intentando adoptar, infructuosamente. Sonreí con orgullo y desfachatez y le dije: ¿Con que no está curada, eh?. NO, no está curada, simplemente le reconoce a Usted, no es suficiente para dejarla salir. "Muy bien", dije, y me marché pergeñando un plan.

La mañana en que comenzó esté relato, empezó a fraguarse el plan. De todos es sabido que quien más contactos tiene entre las mafias y los terroristas es la policia. Había detenido a 3 comandos etarras de baja categoría, pero había dejado cruzar la frontera a dos celulas del Comando Madrid. Hay que tener amigos hasta en el infierno.

Pedí dos semanas en el trabajo con la verosimil excusa de que había una no pequeña facción de ETA que estaba buscando una salida negociada a la violencia, y yo tenía un buen contacto.

Una vez en Francia encontré a Gohierri, nos saludamos amistosamente, y me preguntó el motivo de mi presencia allí. "Necesito armas, muchas armas". Un hombre que ha mantenido vivo al comando Madrid se lo merecé, te llevaré a nuestro arsenal central -me dijo. Me recomendaron subfusiles, fusiles de asalto, kalashnikov, escopetas de cañones recortados, ametralladoras y pistolas. En total me hice con 25 armas y 3500 balas, que por ser Policía Nacional pasé por la frontera e instalé en nuestro piso sin problemas.

Al día siguiente, mientras entraba para hacer la visita a mi amada saqué en mi mente imágenes fotográficas del Pabellón. Iba a ser fácil.

El miércoles entré con una mochila y una bandolera conteniendo mi arsenal. Las dos enfermeras de la puerta me saludaron con un rutinario "Buenas tardes, Juan". Fue lo último que dijeron: dos disparos a quemarropa con silenciador, las primeras 2 muertes. Era hora de los subfusiles. Fuí entrando a cada habitación y acribillando a los enfermos de dos en dos. Todas las enfermeras, bedeles, y el único psiquiatra, acudieron al estruendo. Con una ametralladora en cada mano fue fácil deshacerme de los despojos humanos que casi habían dado muerte a mi mujer. Cargué los subfusiles y seguí dando muerte a todos los enfermos, para que nadie pudiera recordarme. Entré en la sala de TV y allí estaba Ella, que me saludó con un "Te quiero Juan". Cuatro vegetales más la flanqueaban, y volví a las pistolas. Contemplé como en la entrada se arremolinaba todo el personal de recepción, y los Kalashnikov AK-47 cumplieron su misión.

Hice saltar en astillas toda la puerta trasera, salimos de allí, cogimos el coche, y nos dirigimos al hogar central de la mafia vasca de la droga. "Hombre, Juan, te ibamos a llamar mañana para que detuvierais un pequeño cargamento de hachis en Guetaria mientras colábamos 7 toneladas de coca por Bermeo". Ya no soy Juan, soy Imanol Arradegi Aspiazu, y le conté lo que había hecho. No se sorprendió de tal matanza, simplemente me felicitó. Necesitamos un cambio total de imagen, pasaportes falsos, y 15.000 euros. "Sabes que a tí no te puedo negar nada, Juan, nos has hecho ganar cientos de millones, y sé que eres un hombre modesto, que los 15.000 sean 250.000. Apenas pude decir nada, las lágrimas me anegaban.

En el cambio de imagen, me pusieron unas extensiones con las que parecía un heavy, afeitaron mi poblada barba, y colocaron unas lentillas de color azul sobre mis ojos castaños. Estaba terriblemente guapo. A Yolanda le raparon al cero su larga melena rubia, ocultaron sus preciosos ojos verdes tras lentillas negras, y le colocaron unas gafas sin graduación. Nadie nos reconocería jamás. Nos sacaron fotos y al instante estaban los carnets hechos. "¿A donde vais?". A Brazzaville, República del Congo, no hay tratado de extradición y los dos hablamos Francés. ¡Suerte!, y me abrazó

En un vuelo desde Madrid con 2 escalas ya estabamos allí, y nos dirigimos a Pointe-Noire, la segunda ciudad del país, y con costa. Hicimos edificar por unos pocos miles de euros la casa de nuestros sueños, un enorme duplex con una gran terraza que miraba al mar. Yolanda ha recuperado el 80% de sus facultades cognitivas, y volvemos a hacer el amor de la forma dulce pero apasionada que tanto placer nos da. Al acabar, nos quedamos unos minutos abrazados y así dormimos. Cuando alguno despierta, ve el rostro dulce y tierno del otro, dormido con una sonrisa en los labios.

domingo, 26 de mayo de 2013

MARTA PAYERAS "Nada es imposible"

Nada es imposible fue originalmente publicado por MARTA PAYERAS el 21 de Mayo 

aquí: 

http://unaderelatoscortos.blogspot.com.es/2013/05/nada-es-imposible.html.

Me sedujo desde el primer instante, y previo permiso de la autora, lo copio y pego aquí:



Hace unos cuantos años, nació un niño el 13 de abril pero desgraciadamente el parto se complicó, el niño nació desfigurado y su madre murió.
Cada año Giosué, el niño, lo pasaba muy mal en el colegio ya que se reían de él. Positivo Montones, su padre, que era inventor, siempre le intentaba animar pero no lo conseguía. Lo intentó todo: convencerle para que cambiara de colegio, que le diesen clases en su propia casa, pero Giosué tenía miedo a cambiar. Se pasaba horas intentando conseguir algún remedio para mejorar la autoestima de su hijo; hasta que un día se le ocurrió crear una página web en la que Giosué pudiera escribir como se había sentido cada día. Giosué aceptó, pero lo que no supo era que Positivo había inventado un link a esa página para que todos los que la leyeran pudieran enviarle una especie de mensaje pero con el ordenador (que posteriormente se llamaría e-mail) para apoyarle (positivom@nadaesimposible.com). El niño fue escribiendo cada día sus sentimientos y cuando su padre leía lo que Giosué había escrito se emocionaba. También iba recibiendo e-mail de apoyo y hubo uno algo especial:
-“ Querido Giosué, siento mucho lo que te está pasando y mi historia es muy parecida a la tuya, bueno, lo era porque gracias al apoyo de mucha gente conseguí el dinero suficiente como para poder operarme y conseguir ser una persona como las demás, pero ahora lamento haberlo hecho. Puede que mi cara sea normal pero lo único que conseguí fue ser como todos querían que fuese. Descubrí que cada persona es como es y para sentirse bien no hace falta ser como los demás. Tienes que ir con la cabeza bien alta y luchar por lo que quieres. Pero primero debes saber bien qué es eso que tanto ansias ser o tener.”

Tras leer eso, Positivo le contó a Giosué lo de los e-mails y le enseñó ese en concreto.

A partir de ese momento Giosué nunca tiró la toalla, siempre miró hacia delante.
Ahora ha terminado la carrera y ya es muy conocido por ser positivo y por eso le llaman Positivo Montones Junior. Quiere ser inventor como yo y desde mi punto de vista, su padre, creo que todo lo que se proponga lo conseguirá porque ¡¡NADA ES IMPOSIBLE!!

viernes, 24 de mayo de 2013

AUDICIONES DE BLUES

AUDICIONES DE BLUES

El Blues hace arder tu interior . Y sin embargo no te queda más remedio que aferrarte a él. Como una roca, como una catarsis, como una redención. Su muerte repentina ha sido una cuchillada en el alma. Nunca pudiste imaginarte que alguien tan joven y cercano pudiera morir de esa forma. Te ha dejado un hueco tan grande en el corazón que crees haber perdido el sentido.

Intentas salir del pozo con recuerdos bonitos. Como cuando os juntabais en tu casa o en la suya y jugabais a los “Test Ciegos”de Blues primitivo, pinchando alternativamente Bluesman tras Bluesman que el otro debía de adivinar, siendo cada vez más cabrones y colocando en el reproductor los nombres de Blues más raros que tuvieramos en nuestra discoteca. La verdad es que eramos unos pequeños expertos en Blues de preguerra. En la audición, como en el futbol, jugaba el de casa con ventaja. Tenía toda su colección para rebuscar en lo más desconocido, mientras que el otro sólo podía aspirar a traer una pequeña carga de LPs y CDs seleccionada con mimo de su discoteca,

Recuerdas los conciertos acompañados de un par de riquísimas cervezas artesanales.

No quieres recordarle a él, pero lo haces. Sabes que vas a pasar semanas enteras escuchando Blues del que os gustaba a los dos. Esto no es como cuando te deja una novia, de lo ocurrido va a costarte años olvidar.

Como cuando murió Eric Dolphy y su madre le entregó todos sus instrumentos a Coltrane, sé que sus padres querrán que me quede con su discoteca. Cada vez que escuche un disco suyo lo haré con cariño y tristeza. O quizás nunca pueda volver a escuchar Blues. No, no puedo, se lo debo como homenaje, aunque las manos se me llenen de llagas al coger el disco. Ahora escucho a Tommy Mc Clennan. Este nunca entró en las escuchas a ciegas, era el favorito de los dos.

Se ha ido, se lo han llevado, y soy un huerfano cuyas lágrimas nadie ve porque lloro en la lluvia.

jueves, 23 de mayo de 2013

RECIÉN HOSTELERO

( y con éste queda cerrado el ciclo de 4 micros que se me ocurrieron en mi holganza primaveral, y pasaré a publicar aproximadamente cada 10 días. Si la inspiración me sonríe, será cada menos tiempo)


RECIÉN HOSTELERO

Había conseguido, a través de un amigo, un no mal pagado trabajo para lo que era la hostelería en estos tiempos: 10 € la hora -en negro, claro. Trabajaba de 6 de la tarde a 2 de la mañana, jueves, viernes y sábados: 240 euros el fin de semana, lo cual, más sustanciosas propinas, le convertían en desahogado mileurista. ¡¡Era feliz!!

Al tercer día de estar trabajando allí, apareció por la puerta Frank Sinatra. Oskar hablaba un muy buen inglés -eso sí, mezcla de mil acentos- fruto de sus nueve meses recorriendo los USA. Así que le dijo “Hey, Frankie, come here, if you don't mind”. Sinatra, sorprendido por encontrar a una persona que hablaba un inglés decente y respetuoso en aquella pequeña ciudad, casi un pueblo, se acercó, claro.

No, no me importa, eres la primera persona que me reconoce, creo que ya estoy mayor -y sonrió. Oskar, sin llegar a ser un sinatrófilo, era un gran fan, y por un momento estuvo tentado de freírle a preguntas, pero le pareció poco educado, así que le dijo “Mr. Francis Albert, no sé cómo abordar mi curiosidad por su vida, pero en lugar de someterle a un interrogatorio, me parece más educado que Ud. me cuente las experiencias vitales que prefiera” “OK, let's go”

La siguiente hora y cuarto, regada por Sinatra con 3 Bourbon, trancurrió en un vuelo y en un sueño, acompañado de risas, muchas risas; hasta que sus dos compañeras se acercaron y le dijeron: ya te vale, tío, TRABAJA!!!. Tengo que dejarte, Frankie. “OK, no problem”, y se marchó, sin duda en busca de otro bar.

¿Qué carajo hacías hablando con ese tipo de pelo sucio y lacio y una vieja camiseta de los Ramones? “¿Qué carajo?, hablaba con SINATRA!”. Sí, y yo con Blancanieves, no te jode...¡Venga, a trabajar!

Al llegar a su casa pudo reflexionar sobre lo ocurrido, básicamente sobre el hecho de que Frankie llevaba 15 años muerto. La noche anterior se había corrido una juerga monumental para celebrar que tenía trabajo, y seguro que quedó dormido sobre la barra. No le dio más importancia.

Cuando, al día siguiente, Frank entró a la misma hora, tiró el mandilón al suelo y corrió veloz y presuroso a la consulta de una psicóloga amiga suya. Cuando corría, le paró un tipo picado de viruelas, de aspecto sucio y descuidado, con una trillada camiseta de los Ramones, que le dijo: Oskar, ya te he grabado el disco de versiones que me dijiste ayer que te faltaba.

miércoles, 22 de mayo de 2013

LA FAMILIA

Estábamos en el ecuador de un largo viaje de 23 horas. Nos hubiera salido más barato en avión, pero aquel era un viaje de celebración. Un eterno San Sebastián-Málaga, que sin embargo a todos nos provocaba escozores de felicidad. Mamá y Papá -se llevaban 25 años- detrás nuestro, delante el abuelo y yo. Adoraba a mi abuelo, eterna fuente de batallitas y anécdotas. Había trabajado toda su vida de camarero de cruceros, y había conocido a más celebridades de las que yo pudiera imaginar.

Aquel era nuestro viaje de tercer aniversario.

Somos una familia: padre, madre, hija y abuelo, pero realmente no lo somos, no hay hilazón de sangre entre nosotros. Nos conocimos en este mismo larguísimo recorrido, nos enamoramos todos de todos, y nos fuimos a vivir juntos y disfrutar de nuestras soledades compartidas.

martes, 21 de mayo de 2013

Aprovechando que se me ocurren micros: "El pato con gotas"

Para el bañista era un pato más. Incluso con ojos de ornitólogo no dejaba de ser un pato común, una anátida muy frecuente. Vivía su tranquila vida de pato comiendo peces, crustaceos y moluscos. Un día apreció unas gotas oscuras sobre su plumaje, sin darles importancia. Pero ya era demasiado tarde. Al día siguiente amaneció todo cubierto de una sustancia oleosa, que incluso le impedía respirar. Esa misma noche murió. ¿A quién le importa la muerte de un pato?. Sólo a mí, que jugaba frecuentemente con él y le procuraba comida. Galicia entera estaba anonadada, el "Nunca Mais" se había transformado en "Outro Mais".

lunes, 20 de mayo de 2013

PRIMER MICRORELATO, SEGUNDA ETAPA: "En el doce"

EN EL DOCE

El autobus urbano camina recorriendo la ciudad en penumbra, cargado de personas que entran y salen, pero otras permanecen largo recorrido, un recorrido que tú has cogido en la primera parada y abandonarás en la última: dos horas en esta inmensa e inmanejable ciudad. Vas de tu casa a casa de tu novia, y todo el tiempo es una misma radio, la puñetera "Cadena Dial", la que te acompaña. A la media hora estás que no aguantas más; pero pasado ese momento, como la crisis de los corredores de maratón, empieza tu cuerpo a segregar endorfinas y comienza el espectáculo: todo es gracioso, grandioso, surrealista: las caras de la gente, sus conversaciones...Las letras de las canciones...Todo te sorprende y entretiene.

Las bombillas alejándose tras el cristal, junto a las sirenas de policia, definen un fascinante carrusel. Los árboles entrevistos son esculturas del Louvre. Los últimos rayos del anochecer, sobre el mar, se transfiguran en una televisión de 32 pulgadas emitiendo el último episodio de 'House'. Los coches con los que te cruzas van revestidos de un florido carnavalero. Una roulotte es un babeante gigantesco caracol. Cientos de lagartos dorados abren paso al autobús. Las motos bajo la lluvia semejan enormes caballos de carreras dando su último suspiro en la recta final. Un único viandante es un caballero medieval arremetiendo con su lanza. El bus es una fiesta rodante que recorre la ciudad al ritmo de mierda latina, ajeno al mundo que le rodea. Casi te da bajón llegar a casa de tu novia y escuchar a Muddy Waters.

domingo, 19 de mayo de 2013

¡¡ Me han concedido el LIEBSTER BLOG AWARD !!

LIEBSTER BLOG AWARD


ME LO CONCEDIÓ VERITAS FULGENS A PRINCIPIOS DE SEMANA, PERO HASTA HOY NO HE ESTADO DE HUMOR. ¡¡ GRACIAS !!


LIEBSTER BLOG AWARD

El Liebster Blog Award, es un premio de carácter simbólico que se va transmitiendo entre bloggers para reconocer el trabajo y la calidad de blogs con menos de doscientos seguidores y dar a conocer blogs que estén comenzando. La concesión, aceptación, de este premio tiene una serie de sencillas normas o compromisos, a cumplir en el próximo mes:

  1. Nombrar y agradecer el premio a la persona/blog que te lo concedió.
  2. Responder a las 11 preguntas que te formule.
  3. Conceder el premio a 11 blogs que te gusten y que estén empezando.
  4. Formular 11 preguntas para que respondan los bloggers a los que premias.
  5. Visitar los blogs que han sido premiados junto con el tuyo.
  6. Informar a los bloggers de su premio.  
  7.  
    MIS PREGUNTAS:
    1) ¿Te planteas el blog como un paso para ser un escritor reconocido?
    2) ¿Intentas mantener una periodicidad en la publicación o lo dejas todo a las musas?
    3) ¿Es tu blog una necesidad interior?
    4) ¿Te planteas como objetivo una imperiosa evolución?
    5) Si has tenido o tienes otros blogs ¿Es éste tu prioritario?
    6) ¿Visitas con mucha frecuencia otros blogs literarios? 
    7) ¿Te sientes frustrado a veces ante lo bien que escriben otros? 
    8) ¿Eso te motiva?
    9) ¿Intentas parecerte a alguno de tus escritores favoritos? 
    10 ¿Crees que la ebullición de la blogosfera es una socialización de la cultura?
    11) ¿Participas habitualmente en concursos? 
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    ME PODEIS CONTESTAR CON COMENTARIOS EN ESTA MISMA ENTRADA
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    LOS11 NOMINADOS: ES HABITUAL SOLTAR UNA PARRAFADA SOBRE CADA BLOG NOMINADO, PERO YO SOY UN PUTO VAGO QUE SIMPLEMENTE OS RECOMIENDA QUE NO OS QUEDEIS EN LA PÁGINA DE INICIO Y BUCEEIS, SIEMPRE HAY MÁS, MUCHO MÁS, Y PROBABLEMENTE MEJOR.
     
    http://rumeiniapoetry.blogspot.com.es/

    http://rincondemoises.blogspot.com.es/
       
    http://lasheridasquenosecuran.blogspot.com.es/ 
     
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sábado, 18 de mayo de 2013

MICRORELATOS

En este tiempo de solaz primaveral (primavera; los cojones) tan solo he escrito 4 microrelatos (pero micro-micro) y un "poema", todos probablemente malos. Lo más seguro, una "gracia" de la medicación, cuyos efectos, por suerte, siguen remitiendo. Os lo advierto porque el primero saldrá este lunes.

SALUD!!

viernes, 17 de mayo de 2013

Hoje é o día das letras galegas

Fiesta artificial y vacía donde las haya, nada que ver con la feria dela Rosa y el Libro en Barcelona. Si quereis leer buena poesía em galego, os recomiendo esta página:

http://envolventesaspalabras.info/

PD: parece que las vitaminas hacen su efecto, hoy el cansancio es solamente leve.

miércoles, 15 de mayo de 2013

OS MERECEIS UN REGALO: "Esta noche soñé"

Esta noche soñe que moría. Pero era una muerte extraña : ni por enfermedad, ni por accidente, ni por suicidio...Era una muerte dulce, una muerte deseada. En mi boca una sonrisa, como dicen que les ocurre a los congelados. Era una muerte esperada y anhelada, Dios al fin, me había hecho caso y me había matado. Pero a destiempo. Soñé que una vez muerto lloraba, y le decía a Dios : ¿Porqué ahora? ¿Porqué cuando me empezaban a ir bien las cosas? ¿Porqué cuando estaba curado?

Porque ésta era tu hora, ahora que habías dado el paso de creer en mí, te he llamado, aquí me haces falta.

¿Falta?

Tengo ciertas capacidades más que los humanos, pero no puedo evitar que lleveis siglos matandoos porque creeis en varios Dioses cuando sólo hay uno, que soy yo. Sufro al veros tan perdidos, con tantas injusticias. Tengo la facultad de marcar el nacimiento y la muerte, aunque no siempre lo hago. Y de influir sobre los actos de ciertas personas, pero no sobre todas. Yo creé a Gandhi, a Malcolm X, a Martin Luther King... He creado poetas y pintores, fabuladores y héroes, pero no los he creado del todo, su soplo vital estaba dentro de mí, sólo tuve que darles forma.

¿Y las teorías? La gravedad, la evolución, la relatividad...

Sí, yo dí forma a sus descubridores, Einstein se me resistió mucho, no creas. Nunca había dado vida a una inteligencia tan brutal. Pero conseguí mezclar varias inteligencias en una y creé la mente de Einstein.

¿Es cierta la teoría de la evolución?

Si conjugamos a Darwin con Kropotkin, sí. Pero los neo-darwinistas lo han estropeado todo, aplicando a lo social, lo económico y lo político eso de “el pez grande se come al chico”, algo que Darwin nunca dijo. Ya ves lo impotente que soy, inventé a Darwin para explicar muchas cosas, y no imaginaba que su teoría acabara como excusa para el capitalismo.

Entonces no es cierto que creaste el mundo en siete días...

Esa es una fábula. Creé el mundo, sí, pero lo dejé en su mayoría al libre albedrío, aunque ahora me arrepiento, la verdad. Hay demasiadas manzanas podridas ente los ricos y los dirigentes, pero eso ya no puedo cambiarlo, solo mitigarlo. Creé al Ché Guevara, pensando que era un camino hacia una sociedad más justa, pero Fidel Castro estropeó toda su filosofía. Sentía al Ché como a un hijo, y lloré cuando le mataron.

¿Y no pudiste evitarlo?

Eres Cabezón, eh? Ya te he dicho que puedo influir en ciertas cosas, pero que os dejé al libre albedrío, y eso no lo puedo cambiar.

Vale, comprendido. Ya que me vas a dedicar un tiempo, tenemos que charlar sobre la virginidad de María, sobre tu hijo Jesucristo, sobre la vida en otros planetas, sobre el Big Bang, sobre porqué no te manifiestas claramente y lo dejas todo a una cuestión de fé, sobre la ciencia...sobre muchas cosas.

Vas a acabar sabiendo más que yo, dijo con cachondeo. ¿Sabes porque quiero que mueras para estar a mi lado?

Te iba a decir que porque eres un cabrón, pero te mereces mi respeto.

Vaya, gracias por ser tan condescendiente – dijo riéndose

Yo no te creé, naciste de tu madre y tu padre, completamente ajeno a mis designios. Pero ya de pequeño llamaste mi atención, y empecé a seguirte. Hubo momentos malos en tu vida, momentos en los que me pediste que te matara. Pero no me lo pedías a mí, porque no creías en mí. No tengo ni idea de qué fue lo que te convenció de que yo existía, pero una vez dado el paso, te he matado porque necesito tu alma.

¿Mi alma?. Pues no sé qué ves en ella, la verdad...

Los adultos por lo general están corruptos, pero aquí tengo un pequeño grupito de almas adultas que son nobles, sencillas, limpias e inocentes. Y quiero que te unas a ese grupo. Son mis asesores más fieles.

¿De verdad soy así? No lo creo, sinceramente...

Porque no te puedes ver desde fuera. Tienes un alma blanca, totalmente blanca, por eso te quiero aquí.

¿Podemos seguir charlando? Tengo muchísimas preguntas...

Tranquilo, las resolverás todas cuando estés en el cielo.

Aún no estoy?

No, sólo has muerto, pero tu alma aún no ha trascendido. Y eso duele, te advierto. ¿Listo?

Que remedio...

De repenté entré en un torbellino, escuchando el "Interstellar Space" de Coltrane acelerado al máximo, una música horible pero bella. Sentía agujas, no agujas, clavos insertándose en cada poro de mi piel. El torbellino de mil colores y formas también dolía, era como una segunda piel escamosa, no hacia afuera sino hacia adentro. De repente, alguien empezó a tirar de mi cabeza hacia arriba, separándola del cuerpo, intentando separarla para siempre. Sentía como los tendones se estiraban, las venas, los músculos, los nervios...Mi cuello debía de medir 100 metros. Y entonces rompió, rompió sin salir sangre, sólo un fluído blanco y lechoso.
Y  fueron a por mi corazon. Un cilindro hueco se clavó en mi pecho, doliendo horrores, extrayéndome el corazón, succionándolo.
Y cuando sentí que volvían a insertarme la cabeza para que viera todos los horrores del mundo...

Desperté sudoroso, chorreante, mi camiseta era un lago helado, me la quité y la arrojé al otro lado de la habitación. Cogí otra del montóncillo que siempre tenía junto a la cama, y a tientas me puse la bata. Por fín, con miedo, me decidí a encender la luz. Respiré con profundidad, me palpé el lado izquierdo del pecho : un latido acelerado pero normal. ¡¡Estoy vivo!!, grité. Miré mi pobre y solitaria habitación, y todo parecía estar en su sitio. Cogí el CD de Tormentas Imaginarias de 091 y lo puse en el reproductor, necesitaba algo de rocanroll.

Y de repenté reparé en ello : en la pared de frente a mi cama había...había...un triángulo con un ojo en su interior. Me guiñó y le saludé con otro guiño. Son insondables los caminos del señor...



Dedicado a 091, la única banda de rocanroll que ha merecido la pena en este país.

lunes, 13 de mayo de 2013

EL POETA: PEDRO SALINAS

Dentro de mis escasísimos conocimientos de poesía, éste es facilmente mi poeta favorito. Quizás porque habla con palabras sencillas y no abusa de las figuras literarias, quizás porque es el poeta del amor...o simplemente porque conectamos.

El siguiente poema se titula "¡Qué probable eres tú!" y procede del libro La voz a tí debida, de 1933, antes de que tuviera que exiliarse por el golpe de estado que duró 3 largos años.

¡Qué probable eres tú!
Si los ojos me dicen,
mirándote, que no,
que no eres de verdad,
las manos y los labios,
con los ojos cerrados,
recorren tiernas pruebas:
la lenta convicción
de tu ser, va ascendiendo
por escala de tactos,
de bocas, carne y carne.
Si tampoco lo creo,
algo más denso ya,
mas palpable, la voz
con que dices: <<Te quiero>>
lucha para afirmarte
contra mi duda. Al lado
un cuerpo besa, abraza,
frenético, buscándose
su realidad aquí
en mí que no la creo;
besa
para lograr su vida
todavía indecisa,
puro milagro, en mí.
Y lentamente vas
formándote tú misma,
naciéndote,
dentro de tu querer
de mi querer,
confusos,
Como se forma el día
en la gran duda oscura,
Y agoniza la antigua
criatura dudosa
que tú dejas atrás,
inutil ser de antes,
para que surja al fin
la irrefutable tú,
desnuda Venus cierta,
entre auroras seguras,
que se gana a sí misma
su nuevo ser, queriéndome.

sábado, 11 de mayo de 2013

domingo, 5 de mayo de 2013

¿SOBREVIVIR? - Parte III (de 3)

No es que fuera un misántropo, aunque siempre supe defenderme bien en la soledad. Me gustaba la gente, pero me cansaba muy rápido de estar rodeado de individuos cuyos pensamientos se movían por dimensiones que me resultaban ajenas. Ahora paso el día hablando sólo y rellenando cuartillas, para evitar pensar en lo evidente. Para huir de ese futuro vacío y sin sentido hacia el que me dirijo guiado por una supervivencia tenaz, cuyo único objetivo es la propia supervivencia.
Hoy he vuelto a visitar mi propiedad. Desde lo alto de la primera duna he contemplado con calma la ruinosa cordillera que ocupa esta casa, que siempre fue demasiado grande para mí. He ascendido con dificultad a cada uno de los picachos de inmundicia y he constatado, con alarma, que los nidos de ratas empiezan a escasear. Me distraigo revolviendo entre los escombros, y encuentro una bolsa conteniendo viejos libros de teología, que espero hojear tranquilamente en próximos días. Entre otros mil cachivaches, también encuentro vestidos de mujer, peines, preservativos y un juego infantil de cubos de colores que aún conserva un suave perfume a colonia de niño, un olor que penetra como una daga en mi desprevenido olfato. Lo guardo como un regalo precioso.
Cada vez me resulta más difícil conseguir comida, y no me consuela saber que la hambruna es general. Los roedores, fuera de unos pocos ataques durante mis horas de sueño, me habían respetado. Ahora, sin embargo, cuando no están ocupados devorándose unos a otros, empiezan a lanzar hacia mí sus temibles dentaduras. También el agua comienza a escasear
Apenas puedo sostener la pluma. Desde que las últimas ratas desaparecieron , me he alimentado de cucarachas y otros insectos -raros, difíciles de cazar y terriblemente desagradables al paladar- que también han terminado por extinguirse. He intentado comer mohos, líquenes, cartones, papel y plástico, pero ha sido inútil; mi estómago, acostumbrado a la carne de rata, es incapaz de digerir otra cosa.
Golpean mi cabeza imágenes del pasado; infancia, adolescencia, novias y familiares muertos se mezclan en un caos del que surgen, distintas y brillantes, ráfagas de dolor y de ausencia. Siento perfumes olvidados, oigo voces que vuelven del silencio, y apenas soy capaz de separar el presente de esta vida que vuelvo a vivir.
Ya no tengo hambre, y la sed se ha convertido en una compañera agradable, casi una amiga. Vivo en una ensoñación placentera de la que no puedo ni quiero escapar; me deslizo lentamente hacia un estado catártico y feliz que deberá ser cortado por un final que intuyo cercano. Y no quiero que ese final llegue, al menos no antes de aprehender esta felicidad tan nueva y sorprendente.
Por primera vez en...¿cuánto tiempo?, escucho gritos en el exterior; voces, carreras, sirenas de bomberos...
Y vuelvo a sentir esperanza. Una esperanza que creía muerta para siempre. Que empezó a morir cuando decidieron hacinarnos en este barrio. Que murió cuando el ejército tomó cada calle y cada casa para sofocar las protestas, y hubo cientos de muertos. Que fue enterrada cuando decidieron que el espacio que ocupaba el barrio era imprescindible para instalar el nuevo vertedero de basuras de la ciudad. Una esperanza...


(y con esto el blog se toma un merecido descanso de 3 ó 4 semanas, para ir creando nuevas historias que contaros)

¿SOBREVIVIR? - Parte II (de 3)

Resulta curioso cómo la mente humana se amolda a las nuevas situaciones, por terribles que sean. Ya no puedo concebir este lugar libre del caos que lo anega, no recuerdo como era antes de que la porquería empezara a acumularse como una plaga indeseable y sin explicación. Todas mis preocupaciones han sido olvidadas y sustituidas por una que ocupa mi mente con persistencia: sobrevivir.
La oscuridad. Siempre la había temido como se teme a un enemigo inteligente y despiadado. Hace tiempo que ni el más pequeño rayo de sol puede colarse por las ventanas; pero el tejado, alto, translúcido e inalcanzable, todavía me informa del día y la noche. Vivo en una semipenumbra constante, en la que las ratas proliferan de un modo increíble.
Me aventuro hasta la cocina espoleado por mi estómago hambriento. Al atravesar algunas zonas de la casa que hasta ahora había ignorado, me pregunto si era consciente de la ruina en que estaba inmerso. Sorteo charcos oleosos y acúmulos de materia en descomposición, y me dirijo hacia el frigorífico. De momento las ratas se mantienen alejadas; creo que mi aspecto les inspira más miedo que el que yo les pueda tener. Al abrir la nevera, apagada hace días, no puedo evitar que mi estómago se rebele; el olor es más fuerte de lo que podía imaginar. Me retiro desanimado hacia mi islote; la comida empieza a convertirse en ese problema del que, hasta el momento, había conseguido escapar.
De repente me doy cuenta de un hecho sorprendente: la basura, que hasta ahora parecía crecer sin límite, ha dejado de acumularse; hace días que me rodea el mismo paisaje. Tal vez todo el proceso haya sido una ilusión de mis sentidos, pero prefiero pensar que algún cambio está próximo.
El orificio en la pared todavía me proporciona casi todo el líquido que necesito. La cañería conserva un flujo, pequeño pero continuo, de agua medianamente potable.
El hambre por fin me ha decidido a cazar ratas. El primero fue un enorme macho que destripé como pude, y fui incapaz de comer, paralizado por el asco. Pero ahora me he decidido por los pequeños ratoncitos, ciegos y desnudos, que abundan en innumerables nidos distribuidos caprichosamente por toda la casa. La necesidad me ha convertido en un experto en la localización de las camadas, y sólo lamento no poder hacer fuego, porque imagino que asados resultarían un bocado sabrosísimo.
Nunca pensé que esta situación pudiera resultarme divertida, pero la búsqueda de las madrigueras, y la pelea con las madres para hacerme con mis sonrosadas presas, es lo mejor que me ha sucedido en las casi cuatro semanas que dura este encierro. Me siento como el niño que trepaba a los árboles y robaba huevos de los nidos, y luego los ponía en el asiento de la chica más guapa de la clase, para ver su cara contraerse de incredulidad cuando se rompían bajo su peso. Yo adoraba esa mueca de sorpresa, como adoraba todo lo suyo, y nunca me atreví a decírselo.

sábado, 4 de mayo de 2013

Cuando todas tus penas
son presa
del pasado
Cuando todos tus pecados
han sido expiados
es hora de
LA BUENA MÚSICA:

LIZZ WRIGHT



¿SOBREVIVIR? - Parte I - (de 3)

Como un oso enjaulado, me asfixio en la espesura de desechos que invaden mi casa desde hace semanas: papeles, bolsas de plástico, cajas vacías y un sinfín de objetos inútiles que se amontonan por todas partes. Mi mente, mientras tanto, vuela a través de la habitación, atraviesa los sucios cristales y se pasea por la ciudad que se extiende a mi alrededor. Recorro con mi imaginación las avenidas por las que solía pasear, y procuro fijar los escasos recuerdos que aún conservo. Esos recuerdos, insectos atrapados por un alfiler, me permiten saber que sigo viviendo.
Nunca pensé que la situación llegara a este límite. Hace unos días intenté poner orden; limpiar la basura que me rodea, que parece acumularse ya por toneladas; separar todo aquello que pudiera servirme para un futuro. Fue inútil. La montaña de suciedad ha atascado puertas y ventanas, y soy incapaz de distinguir la mayoría de los cacharros; han perdido su individualidad, su esencia; son pequeñas unidades inofensivas que constituyen un todo amenazante y caótico; alucinaciones que se multiplican, como en el juego de los espejos, hasta formar un mundo de residuos que me envuelve y atenaza.
Imagino que el olor debe de resultar insoportable. Por suerte, no sólo me he acostumbrado, sino que incluso estoy perdiendo la sensibilidad. Tengo el olfato prácticamente atrofiado y eso me salva.
Ayer encontré el rincón. No sé cómo es posible que este islote de limpieza, esta esquina de la casa que la inmundicia ha respetado, me haya pasado desapercibida tanto tiempo. No importa, tal vez el destino me tenga reservadas otras sorpresas, ocultas por el momento, que me ayuden a sobrevivir...¿a alargar mi agonía?. Quizá simplemente sea una broma, otra más, del travieso diablillo que mueve los hilos de esta pesadilla. Sea como sea, decido instalarme cómodamente en este refugio, dispuesto a conservarlo.
Mi hallazgo no ha podido ser más oportuno: por si algo faltaba, desde el cuarto de baño comienza a fluir una nueva marea de orines y podredumbre, más fétida e imparable que de costumbre. Rápidamente hago acopio de cuanto material relativamente consistente puedo encontrar, y construyo una muralla que nos proteja, a mí y a mi isla. En ella no me siento como en los mares del sur, pero por un momento me hace escapar de Desolación.

viernes, 3 de mayo de 2013

SANDRA

Fuego eres
porque hago un chasquido
y ardes a mi lado

Agua eres
porque un perenne borbotón
te anuncia a mi lado

Aire eres
porque doy un pequeño soplido
y acudes a a mi lado

Tierra eres
porque me tumbo en el cesped
y te percibo a mi lado.

Fuego, Agua, Aire, Tierra
Eres la dicha completa

Por eso no supe estar a tu altura
aquella mañana de tu "¡Se acabó la fiesta!"
y todo se estropeo para siempre

Me desbordaste

Desbordabas a cualquiera
Desprendías sexo, fuerza...
una fuerza brutal, muchísimo sexo
Desprendías inteligencia, intuición...
una intuición de brujería

No sé si habrás encontrado
alguien a tu altura

Pero sí que me gustaria saber de tí
Saber de nuestras vidas
Cómo nos han tratado
Un "eh, te invito a una caña
y nos ponemos al día"

Y quizás me gustaría se tu amante
ocasional
porque
Sandra
¿Sabes?
Me pones burro como un semental!!