sábado, 29 de junio de 2013

Yo sólo quiero a mi moto

Tenía esta frase tatuada en el antebrazo izquierdo, en negro envuelto en llamas rojas. Decía que así la gente siempre sabría a que atenerse cuando se le acercaran. Allí, en Lanzarote, el tatuaje de Luis era casi más famoso que cualquiera de los monumentos de César Manrique. Luis y su tatuaje, Luis y su moto, Luis y sus chicas. Todas aspiraban a ser la última, y si cuando la despachaba la tipa ponía pegas, el Numerito: Luis rocía de alcohol de quemar su antebrazo y le da fuego con el Zippo. Ni que decir que ella huye despavorida. Antes de que ella pegue el portazo apaga el brazo con una toalla húmeda.
Amigos no tiene, quizás algún conocido o amigo de conocido, por los que no sentía ningún tipo de afecto, era un absoluto sociopata. No tenía ni teléfono fijo, ni movil, ni e-mail, ni facebook o similares, no necesitaba comunicarse con nadie

Sus padres eran inmensamente ricos, vivian en la península, y le hacían llegar cada mes la insultante cantidad de 20.000 euros. No les quería, les utilizaba.

Vivía como un rajá, en una casa diseñada por Manrique, las paredes llenas de pintura contemporánea, el único arte que apreciaba

Un día conoció a otra motera, de Harley como él, y estuvieron charlando un largo rato, tan largo que quedaron para el día siguiente. A lo largo de una semana, a  Luis aquella chica le despertó unas emociones que ignoraba lo que eran: sentía que no podría soportar que le ocurriera algo, que querría hacer el amor con ella el resto de su vida, sólo con ella, con Mayte. Por lo que había leído o había escuchado de algún conocido, eso era estar enamorado. "Bueno, me parece que he apurado demasiado la última frenada y me he ido contra la valla. Estoy jodido."

Valor no le faltaba, así que se lo contó, y la respuesta de Mayte fue un "calla ya !!" y un profundísimo beso.
¿No sientes que somos almas gemelas?

El noviazgo duró un mes, el tiempo justo de que una maldita mancha de aceite en la carretera dejara parapléjico a Luis. Mayte le dijo que había soportado cuatro años a su padre tetrapléjico. "Te quiero, pero no puedo estar contigo"

Así que Luis ingresó en el programa de ayuda social del ayuntamiento, y dos mujeres se encargan de él, 8 horas en total.

Conocía bien su silla eléctrica, y por las noches se arrastraba y la iba trucando. Conseguir el material no era difícil, simplemente dijo que le apasionaba el montado de piezas eléctricas, que era lo único que le sacaba de su situación. Y se lo concedieron.

La silla quizás pudiera alcanzar ya los 140. Una noche hizo la prueba de lanzarse por el enorme pasillo de unos 30 metros contra la vidriera que daba directo al mar, y estuvo convencido de que se podía. Se ató al vehículo con todo el cableado que tenía, y esperó al amanecer de su 40 cumpleaños.

No hubo esquela

13 comentarios:

  1. Este relato lo tiene todo,intriga,accion,emicion y amor. Me gusta sasttecilloooooo.mil besitos

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  2. Solo puedo decirte, que me ha dejado impactada.Duro pero bueno´
    Besos sastrecillo PYLY

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  3. Buen relato sastrecillo. Luís está unido al vehículo hasta la muerte, aunque éste no sea una moto sino una silla de ruedas.
    Saludos!

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  4. Midala, una de mis fans favoritas!!! Si tú lo consideras así, lo creeré, pero yo veo muchos fallos, me falta mucho para conseguir ser el escritor que megustaría ser, pero siendo vasco y caprricornio, soy terriblemente tenaz, y mejoraré.

    Toro, esa la triste realidad, no le quedaba otra.

    Pyly, duro pero bueno, eso es lo que pretendía

    ABRAZOS PARA TODAS/OS

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  5. Hola Indira!! Ya te echaba de menos :-))

    Moto para vivir y morir, un pobre hombre.

    BESOS!!

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  6. Algunos lo llamarán héroe..., pero fueron convirtiéndolo en un monstruo.
    Un saludo
    Juan M

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  7. Juanma, no sé a qué razones obedece su sociopatía, si es inducida o intrinseca, este personaje es un misterio para mí.

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  8. Buen relato, Satrecillo. Haciago el destino del motero. ¿Justo castigo por despreciar a las mujeres por una moto? ¿Tragedia inevitable? Jugarreta del destino que lo separó de la única mujer que lo quería,a pesar del tatuaje. ¿Se lo quitó tras el accidente? Lo demás habría sido orgullo y volver a tentar al destino. Pero esta vez fue él mismo quien lo decidió, no su moto. Un beso.

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  9. En mi opinión, el protagonista de la historia era inmensamente pobre en afectos. Estaba sujeto a un mundo material que no le pertenecía. Su mundo era pilotar y su moto, una prolongación de sí mismo. Egoísta hasta el final, murió sólo, como vivió.
    Buen relato.
    Un saludo.

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  10. Gracias Marta y NaDa por pasaros, no sabeis lo importante que es para un "autor" tener algo de público. Y más aún público como vosotros, que ha analizado el cuento.

    NaDa, has hecho una sinopsis perfecta del relato, no añadiría ni quitaría nada. Y me alegro de que te haya parecido bueno.

    Marta, me alegro de que te haya gustado. Las mismas preguntas que te haces tú me las hago yo, no olvides que soy un simple cronista que cuenta una parte de la vida de Luis, no soy Luis.

    ABRAZOS PARA L@S DOS !!!

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  11. Me gusta, me gusta mucho. No hay nada superfluo, todas las palabras son las justas y necesarias para contar la historia. Un final en carne viva, que te deja un mal sabor de boca sólo llevadero por el gustazo de la lectura.

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  12. ¡¡ GRACIAS, escritordecarbón!!. Soy muy sintetico, sí, en el trabajo siempre acudían a mí porque conseguía reducir las diez hojas de un proyecto a media carilla.

    Como decía Borges "si puedes contar una historia en 6 paginas, ¿Porqué ocupar 600?"

    GRACIAS DE NUEVO!!

    SALUD

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Gracias por colaborar a que esto mejore :-) Sois tod@s muy bien recibid@s. SALUD!!