miércoles, 3 de julio de 2013

Un "voyeur" del Blues

No sabías de donde te venía esta afición al Blues, que era obsesiva; si te dieran a elegir entre un mes sin comida y un mes sin Blues, la respuesta era clara. Tu abuelo materno (el paterno murió demasiado joven, ni siquiera conoció a su hijo) es un entusiasta de la música clásica, especialmente de los rusos : Rachmaninov, Prokofiev, Moussorgsky... Tu padre berrea (que no canta) sobre discos de Flamenco puro. A tu madre, como a las madres de media españa, lo que le va es la copla, la cual no canta nada mal. Y tus padres y tu abuelo te han contado que, si yendo en el coche, sonaba en la Radio algo parecido a un Blues, te ponías histérico a mover los pies y dar palmadas. Y estamos hablando de los 2 ó 3 añitos. Mientras, tu hermano, 4 años mayor, te miraba con desprecio, a él nunca le interesó el Blues ni ningún tipo de música, era un voraz devorador de libros.
Tus padres te inculcaron el ahorro, sí, y ahorras para comprar discos. A los 7 años compraste tu primer disco, un doble LP recopilatorio de Blues de Chicago. Ya no eras un ignorante en el tema: había, y sigue habiendo, un programa de Blues, miércoles y sábados, de dos horas de duración, en la Radio municipal. A los 8 años ya trabajabas recogiendo y limpiando las mesas de una popular terraza, para poder comprar discos. Con 12 años y toda la desfachatez del mundo te presentaste -con tu colección de 35 discos de Blues- ante el locutor del programa, para que te los firmara. El tipo se sorprendió muchísimo viendo a un retaco, en una edad en que la mayoría sólo piensan en jugar al escondite y al futbol, y quizás en sus primeros amores, hablándole de Charley Patton y Albert Collins.
Estudiaste mecánica del automóvil, y eras el mejor de clase. Nada más terminar (con 18) recibiste ofertas de los mejores talleres, y elegiste el más reputado. Cobrabas, y sigues cobrando, un pastonazo. Y tienes claro que no te pueden echar, eres el jefe de mecánicos, y la mano derecha y media izquierda del jefe.
Ahora, con 35 recién cumplidos, tienes una colección de cerca de 3.500 discos de Blues, entre LPs y CDs, y unos pocos de flamenco, que te regaló tu padre cuando se cansó de ellos. No te interesa otro tipo de música. No sientes la llamada de tocar un instrumento. Como tú dices, eres un 'voyeur' del Blues. Cuando la gente viene, por vez primera, a tu casa, alucina, y más aún cuando les dices que es todo Blues, ellos, que no tienen -si es el caso- más que un recopilatorio de B.B. King.
El otro día, en casa de tus padres, hojeando un viejísimo album familiar de fotos,viste una de grano muy gordo, donde, con alejamiento y atención, se distinguía a una guapa mujer blanca acompañada de un negro. Sentiste curiosidad, y preguntaste a tu padre que, visiblemente azorado, te dice que tu tatarabuela era inmensamente rica, y pasaba largas temporadas del año en Nueva York, y también hacía viajes a otros continentes, pese a estar casada con tu tatarabuelo. Era una mujer libre antes de que se acuñara el término. Y una aventurera. Aquel negro era su mejor amigo neoyorkino,y siempre hemos pensado que...bueno, ya sabes... ¿pero nunca te has preguntado porqué tú, yo, y tu abuelo en las fotos, tenemos la piel tan parda?

6 comentarios:

  1. Siempre hay algo tras una filia, Sastrecillo, incluso tras una enfermiza pasión por el Activia de pera.
    Un saludo
    Juan M

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  2. Jajaja, Juanma, me ha hecho gracia lo del activia de pera, fijo que de niño tuvo una enfermedad en la que le prohibieron las peras y los yogures, y se está desquitando.

    Un abrazo

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  3. Si, me gustó. y sobre todo el final. No me dí cuenta de que las pasiones suelen tener sus motivos.

    Oye, que lo de las pastillas de mi cuento no es para tanto. Seguro que no aumentará tus males.
    Salu2.

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  4. Eso sí que es pasión por la música! Si es que la música mueve a la sociedad, sin música el mundo sería parco y aburrido. Me ha gustado mucho tu relato, y la historia de la tatarabuela da para otro cuento más jeje. Me encantan las mujeres libres en épocas donde se suponía que debían ser esposas y ya está. Me imagino cómo sería la vida de los artistas de esa época, tan bohemia y dinámica.
    A mí el Blues me parece deo más relajante.
    Saludos!!

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  5. No me ha costado nada "inventar" la pasión por la música, especialmente por el Blues. Siento devoción por esa música (excepto en verano) y tengo una nutridita colección de él. Entre mis (aprox.) 3.000 CD y 400 vinilos hay de todo, ahora por ejemplo escucho un doble de YES. Pero sí, sin Blues sería un zombie.

    BESOS!!!

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