jueves, 30 de enero de 2014

VARGAS

Te llega tu último pedido: los cinco CDs que te faltaban de la Vargas Blues Band, siempre menospreciados en su propio país. El pedido lo recoge un amigo, por cuestión de horarios, y cuando te llama por la noche, con una voz suave pero firme, te hace ver la luz: ¿no te parece un insulto, cuando tanta gente en tu propio barrio pasa hambre, gastarte el dinero en discos? El argumento es irrefutable. Ya tienes música para el resto de tu vida, y cuando Dylan saque nuevo disco (otros tienen a dios, tú tienes a Dylan...) lo puedes bajar

Al día siguiente te pasas por la casa de una familia de tu propia calle que sabes muy necesitada,  con cinco paquetes de macarrones y 5 de lentejas. Te colman a besos, pero tú sabes que sólo haces lo correcto.

Esa misma semana te pones en contacto para colaborar con tu banco de alimentos, y estableces un horario de 5 a 7, lunes, miércoles y viernes. Los voluntarios son el soporte fundamental de los Bancos de Alimentos. Llevan tareas de dirección, contabilidad, almacén, transporte, aprovisionamiento...Además haces una donación mensual

Te sientes mucho más pleno que cuando comprabas discos, y tienes tiempo de reescuchar, por ejemplo esa caja de 16 CDs de Sidney Bechet que sólo has escuchado una vez, y a medias. Tu vida tiene un sentido.

Un día, una sorpresa desagradable. En el reparto cotidiano de alimentos, una conocida del barrio, casi una amiga, se te abraza de repente y te cuenta que la han desahuciado. Sin pensarlo, le dices "vente a mi casa, es muy vieja, pero tiene dos habitaciones libres. El único problema es cómo le caigas a la gata". La consigues hacer sonreir. "Pero no tengo trabajo ni dinero"-te dice. Del alquiler me encargo yo, como hasta ahora, y para comer nos apañaremos.

Ahora, además de tu gata, tienes una compañera para escuchar a Javier Vargas -se lo debes- cada noche. Eres feliz.

martes, 28 de enero de 2014

(micro) FUEGO

Era un miércoles a las 5 de la mañana en una pequeña aldea. Se despertó y le apeteció fumar, uno de sus queridos celtas sin filtro. El mechero no daba fuego, ayer dio su última bocanada. Lo agitó, lo apretó, le dio la vuelta... probó todo. No, imposible, no había un microgramo de gas. Sabía que sólo tenía ese mechero, pero aún y todo buscó -infuctuosamente- alguno olvidado en un cajón o donde fuere. Salió a la calle, a ver si por un milagro encontraba a algún fumador noctámbulo o madrugador. El pueblecillo se recorría en diez minutos escasos, y no se cruzó con un alma. Al volver a casa tuvo una "brillante" idea. Envolvería una bombilla en papel higiénico impregnado de gas y alcohol. Un cortocircuito, un incendio. Un fumador menos.

domingo, 26 de enero de 2014

No era mal chico...

No era mal chico, simplemente le faltaba un hervor, tenía poca inteligencia y aún menos memoria.

Por su cumpleaños su padre le regaló un pequeño conejito en su jaula de alambre. El chico lo dejó en el patio trasero, y se olvidó de él.

Quince días despues le vino a la memoria y cogió unas zanahorias para darle de comer.

Ya era demasiado tarde: el conejito estaba muerto con las patas delanteras ensangrentadas y roídas. Se había intentado devorar a sí mismo.

miércoles, 22 de enero de 2014

Solidaridad imbécil

Esperas al autobus que va al hospital, y sientes esa extraña solidaridad de todas las personas que luchan por quedar vivas.

Vas a intentar fumar el último pitillo. Mirar, magrear, palpar todos tus bolsillos sin fuego. Pides fuego a la gente que deprisa va pasando, se niega a darte fuego incluso uno que va fumando

¿Porqué solidaridad?
¿porque la sientes?
si no la merecen...

Por fín llega el autobús y la cosa aún es peor. Vamos al hospital, donde a nadie le espera lo mejor, y habrá enfermos como yo. Vuelves a palpar todos tus bosillos y no encuentras los euros -que sabes has cogido en casa.

Le dices que espere, ella que no, nadie te da, nadie te ofrece,
esa solidaridad,
que no merecen

Al bajar, en un minuto, encuentras las monedas mezcladas con las llaves. Si te hubiera dado ese minuto...

Solidaridad imbecil (la mia)
solidaridad que no encuentra solidaridad,
sino fuga fácil (la suya)

lunes, 20 de enero de 2014

GAMONAL: ESTO CIRCULA EN FACEBOOK, DISTRIBÚYELO










Todo lo que se está diciendo es mentira, joder. El nivel de manipulación y censura es increíble. Es vergonzoso y vomitivo el límite al que se está llegando. Los medios de comunicación hablando de que esta noche todo está más tranquilo, de que no está pasando nada. Y se está liando como nunca en Gamonal maldita sea. La represión está siendo brutal. El barrio es una auténtica ratonera a esta hora. Una batalla campal. Antidisturbios venidos ni se sabe dónde en cada puta esquina. Repartiendo a todo lo que se mueve. Gente corriendo por todas partes. Sin salidas. Ruidos de pistolas de goma. Bomberos y ambulancias. Policía secreta. Policías entrando en los portales y acorralando a gente para sacar a los que se esconden. Policías nacionales camuflados en garajes y callejones. Policías locales indicando a la gente por dónde salir corriendo. Personas que están en el lugar inadecuado en el momento menos oportuno y terminan levantando las manos. Gente corriendo por todas partes. Detenidos sin razón como cabezas de turco. Detenidos de Burgos, todos. Jóvenes arrestados con sus padres tirando de ellos para que no se los lleven. Se está pidiendo pena de cárcel preventiva para gente que ni tiene antecedentes penales. Con fianzas de miles de euros. Golpes en comisaría y fuera de comisaría. Encapuchados sin capucha. Vecinos quitando el micrófono a periodistas que se llenan la boca con mentiras. Televisiones que sólo enchufan la cámara cuando acaba la manifestación y empieza la movida. Gente corriendo por todas partes. Contenedores incendiados. Pero ni un solo coche calcinado como se está diciendo. Ni un comercio afectado. Portales abiertos con felpudos sujetando la puerta para que la gente pueda entrar. Vecinos acogiendo en sus casas y en sus locales a manifestantes que huyen de los antidisturbios. Gente corriendo por todas partes... Nunca he visto tanta rabia, tanta ira. Tan poco miedo. Tanta unión. Nunca había sentido hasta este punto la rabia del pueblo. La rage du peuple. Nunca en mi vida me ha latido el corazón como lo está haciendo ahora. Nunca creí que llegaría a ver esto en mi ciudad. Ayer tres mil manifestantes. Hoy más de cinco mil. No mil. Y mañana más. Seguro. Ancianos, niños, adultos, jóvenes, chavales. Se ha declarado un toque de queda inexistente y se está obligando a la gente, bajo amenazas, a meterse en casa. Ojalá tuviera los huevos y el valor que tienen muchos. Ojalá consigamos lo que nos merecemos, una ciudad libre de mafia. Una mafia que se parte el culo desde casa mientras miles de ciudadanos se juegan el tipo peleando por lo que es suyo. O igual ya no se lo están partiendo tanto... No somos delincuentes, no somos etarras, no somos de ultraizquierda, no somos radicales, no somos gentuza. No somos rojos, no somos azules. No somos nada de lo que se dice en los medios de comunicación. Somos vecinos, joder. No sólo de Gamonal, de todo Burgos. Somos sólo vecinos que no merecemos que nos sigan tratando peor que tratan a los terroristas. Se necesita colaboración urgente de todos, de España entera, porque esto huele demasiado a dictadura. Es ahora o nunca. Si en cada ciudad se prende la misma mecha, no pueden con todos. Ellos tienen la cifra, pero nosotros somos más fuertes. Nosotros somos el número. Recuerda. Ahora. O nunca. ¡¡¡COMPARTE Y DIFUNDE LA VERDAD!!!

COMO DECÍA BERTOLT BRETCH

"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el coste de la vida, el precio de las alubias, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta; el menor abandonado; y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales".

sábado, 18 de enero de 2014

¿LIBERTAD?

Hoy, por fin, los charcos salpicaban de nuevo las calles al paso del autobús: ha vuelto a llover. Para muchos una maldición; para mí -aún a riesgo de escucharme llamar loco- un placer demasiado tiempo añorado. Hoy también ha sido un día importante por otras razones:
Me he puesto a escribir, aunque tal vez sin la lluvia no hubiera tenido la fuerza. Y me quedo sin trabajo dentro de dos meses, y no solo eso, sino que me caigo de la rueda para siempre. Llevo veinte años rodando y ahora, con una simple patadita -ni eso, basta con dejar un enganche un poco suelto- me mandan al corredor de la muerte, sin agradecer los servicios prestados. Y este trabajo es de esos que si te sales en la curva más vale que te retires, no hay entrada a boxes que valga, ya has perdido una vuelta y estás fuera de carrera. Y lo curioso es que no estoy indignado por perder el trabajo, sino por la traición en sí, por ese dejarte fuera del futuro sin una razón, sin un "lo siento". Porque los jefes no son capaces de decirte a la cara que ya han repartido el pastel y a ti te toca fregar la bandeja desechable. Por las miraditas bajas y los silencios cómplices de los "compañeros", que ni siquiera se atreven a hacerte un comentario por miedo a contagiarse de tu caída en desgracia, no sea que ellos, ahora tan enteros, empiecen a temblar de piernas si se ven en esa posición en la que ahora te ven a ti. Y la verdad es que me gustaría que me hablaran, para decirles dos cosas, muy simples: que me alegro de irme a la calle, y que el damnificado no soy yo, sino ellos. Las apariencias siempre engañan, y más en este caso: yo huyo hacia la libertad, y ellos se quedan ahí, siempre con miedo, siempre actuando y haciendo genuflexiones para caer en gracia.
Así que esta es la verdadera historia, por fin hemos llegado a ella: ¡¡No me echan, me voy feliz!!. Cómo... ¿Aún no lo había dicho?. Pues sí, ya estaba harto de este trabajo, no aguantaba más, y me hubiera largado de todos modos antes que renovar el contrato. ¡¡Estoy contento, soy dichoso, soy libre!!. Lo que jode es que te dejen sin la opción de decir: "Ahora os vais todos a tomar por saco, yo me largo de esta cueva de ladrones, engreídos y lameculos", y cerrar de un portazo, porque resulta que a tus espaldas ya han decidido que eres un elemento molesto y sobrante. Pero bueno, por otra parte me han ahorrado el mal trago de explicar a la mayoría bienpensante y políticamente correcta las razones para dejar una posible carrera profesional con futuro, y también me han evitado el miedo al vacío del último momento, con el riesgo de agachar la cabeza y decir "si, quiero ser un borrego otros tres años más" a cambio de un salario fijo. Así que ahora soy yo sólo el que maneja los mandos de esta nave, y el que es libre de estrellarla contra las rocas o aproarla hacia el sol.
Y siento ese vértigo, ese miedo a la libertad del que tanto se habla, y que hasta ahora no había experimentado. Lo cual quiere decir que hasta ahora nunca había sido libre, y en veinte años ya iba siendo hora. Es duro pensar que hay gente que no lo es nunca, y yo llevaba ese camino. Bueno, la libertad es una palabra demasiado bonita e importante, un concepto tan enorme que no la empleo sino por aproximación. Nadie es libre del todo nunca, y menos aún en esta sociedad-prisión que nos hemos creado, pero digamos que por lo menos he empezado a recorrer el camino que lleva hacia ella, un camino que hasta ahora sólo miraba desde lejos, allá, en lo alto de la colina, y que imaginaba transitado por unos pocos valientes, un grupito de afortunados, tal vez algún loco, y un par de despistados que pasaban por allí. No me asusta la crisis, tengo doble nacionalidad hispano-canadiense, y allí me iré dichoso, con la frente limpia, el alma blanca, y la mirada puesta en el horizonte.

(He descubierto 6 ó 7 relatillos tan malos como éste, o sea que seguiré publicando algo)

viernes, 10 de enero de 2014

MIEDO

Tengo miedo. Este simple acto de sentarme ante el teclado y empezar a escribir me viene aterrorizando desde hace semanas. Si toda la creatividad derrochada en inventarme auto-excusas para no hacerlo la hubiera invertido en construir argumentos imposibles, a esta alturas yo sería Borges.
El miedo es libre, por eso quita tu libertad; es un vampiro de libertad que al chupar la tuya obtiene la de él. Se puede tener miedo a este simple acto de ponerse a escribir?. Sí, yo soy la prueba viviente. Miedo a ver la pantalla en blanco, envolviendome con todo su vacío, y no tener nada que decir. Miedo a escribir algo que me pareciese aborrecible, mediocre, estúpido. Miedo a escribir algo genial y que con ello quedara mi inspiración seca para siempre. Miedo a descubrir que realmente no me gusta escribir. Miedo a darme cuenta de que amo este simple acto, de que es mi verdadera vocación, pero no valgo para ello. Miedo a volcarme a escribir sólo para darme cuenta que "de algo hay que vivir", y que tengo que elegir entre vivir y escribir, porque si escribes no cobras y si trabajas para cobrar no queda tiempo en tu cabeza para escribir. Miedo incluso a triunfar siendo un verdadero escritor. En definitiva, miedo a disfrutar y a odiar, miedo a triunfar y a fracasar; miedo a todo, que conduce a la nada.

miércoles, 8 de enero de 2014

¿Dónde estabas?

Te he buscado en cuerpos vacíos, en mentes sin rumbo, en corazones de piedra...Y, como por sortilegio, apareces 26 años después de comenzar mi ruta indecisa y carente de sentido. Primero fue tu descubrimiento de mi blog, entre una maraña indescifrable de ellos. Unos mensajes, mucho teléfono...y por fin te decides a conocerme. Yo ya estaba coladito, ¿sabes? Pero ya no esperaba nada, ni siquiera una pequeña aventura. Como decía Bioy Casares "y de repente hubo un día en que me dí cuenta de que era invisible para las mujeres". Así me sentía yo desde hace unos años. Pero no, tú me volviste visible, asible, tocable, deseable...y digno de amor. Te arrojaste al magma de mi enfermedad con cariño y valentía. Y me has cambiado. Creo que he aprendido a amar de verdad, por reflejo de tu amor. ¿Es incondicional la palabra? Usada y pocas veces cumplida, parece ser real al fin.

Me iluminas, me llenas de ilusión, anhelo actitudes que creía perdidas en el tiempo, deseo actividades que perdí en las crueles estalactitas de mi trastorno. Y sí, me has transformado en un ser digno de un cariño inmenso, un cariño que hace eones creí dejar de merecer.

No tengo forma de agradecértelo...o quizás sí. Sé que mi amor te llena el espíritu, no tengo mejor pago que darte. Y se acerca mi 47 cumpleaños y volveré a celebrarlo, creo que por primera vez en este milenio. Sí, hay mucho que celebrar; estuvieras donde estuvieses, te has materializado ante mis ojos y ya no puedo apartarlos de tí. Gracias, mi amor, quiero que me acompañes hasta que desaparezca de la tierra. Te amo.

sábado, 4 de enero de 2014

(micro) LA RADIO DEL SISTEMA

Desde su aterciopelada felicidad, y con penetrante voz radiofónica, anunció para el 2015 unos recortes brutales: ya no habría más oposiciones, a los funcionarios se les reduciría el sueldo en un 30 % (misma cantidad que las pensiones), el salario mínimo bajaría un 50% y desaparecerían los contratos fijos e indefinidos, se anularía el subsidio de desempleo y todo tipo de ayuda social para los desamparados...y... todas... las radios de españa... se apagaron al llegar a este punto.

Una masa informe y tumultuosa se dirigió al congreso para linchar a quien había perpetrado semejante crimen, pero...no pudieron acercarse a menos de un kilómetro, así que cambiaron de destino.

La radio gubernamental no estaba lejos, y linchar al mensajero les pareció justificado.

La represión fue brutal, pero el locutor sucumbió a su lógico destino. Tuvieron que identificar 250 muertos por el ADN.