viernes, 10 de enero de 2014

MIEDO

Tengo miedo. Este simple acto de sentarme ante el teclado y empezar a escribir me viene aterrorizando desde hace semanas. Si toda la creatividad derrochada en inventarme auto-excusas para no hacerlo la hubiera invertido en construir argumentos imposibles, a esta alturas yo sería Borges.
El miedo es libre, por eso quita tu libertad; es un vampiro de libertad que al chupar la tuya obtiene la de él. Se puede tener miedo a este simple acto de ponerse a escribir?. Sí, yo soy la prueba viviente. Miedo a ver la pantalla en blanco, envolviendome con todo su vacío, y no tener nada que decir. Miedo a escribir algo que me pareciese aborrecible, mediocre, estúpido. Miedo a escribir algo genial y que con ello quedara mi inspiración seca para siempre. Miedo a descubrir que realmente no me gusta escribir. Miedo a darme cuenta de que amo este simple acto, de que es mi verdadera vocación, pero no valgo para ello. Miedo a volcarme a escribir sólo para darme cuenta que "de algo hay que vivir", y que tengo que elegir entre vivir y escribir, porque si escribes no cobras y si trabajas para cobrar no queda tiempo en tu cabeza para escribir. Miedo incluso a triunfar siendo un verdadero escritor. En definitiva, miedo a disfrutar y a odiar, miedo a triunfar y a fracasar; miedo a todo, que conduce a la nada.

8 comentarios:

  1. Tener miedo es algo con lo que debemos aprender a convivir. En cuanto a inspiración, por lo que aquí leo y cómo está escrito, te sobra. Entonces a qué le tienes miedo? Te lo diré. Temes el miedo en sí. Yo lo tuve durante algún tiempo y no te imaginas la de cosas que podría haber hecho y dejé de hacer debido a un miedo que estaba en mi cabeza y era algo que solo me sirvió para coartarme y cercenar una parte de mi vida.

    Un abrazo.

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  2. No sé, tengo la impresión de que ya he contado todo lo que tenía que contar, y me da miedo esa sequía, que ya parece eterna...

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  3. marius (aka Meloncius), te habla una persona que en su día no pudo sobreponerse al miedo y que por consiguiente tiene su vida rota y a la que incluso podemos calificar de inexistente. Como me dijo un día mi psicólogo,,, "passsa de todo, conviértete en un pasota, en alguien que simplemente vaya a lo suyo y le de igual lo que los demás piensen de él.". Yo, humildemente, te diría que dejes fluir la vida, que escribas cuando sientas el impulso de hacerlo, que no fuerces el caudal porque éste va a su propio ritmo y es inútil intentar variarlo. Relájate y respira hondo y ahora grita conmigo "A LA MIERDA LA PRESIÓN", luego ponte un buen disco, prepárate un descafeinado y abre un libro.

    pd. Yo también me aplico el cuento.

    abrazos!!!

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  4. Estar sujeto a la inspiración puede resultar improductivo para un escritor.
    La mayoría no nacen sino se hacen. Escribir es resultado de un ejercicio de voluntad y disciplina . Sentarse diario frente a un cuaderno y aplicarse a darle rumbo al oficio acaba surtiendo frutos. No muy lejano de quien va diario al gimnasio y termina logrando una musculatura. No signífica que cuanto plasmemos en papel queda publicable, pero al tiempo si revisamos encontramos remedio para piezas que tienen carencia de algo que pudiéramos calificar de brillante. Gran parte del oficio de escribir y pintar es repetir y repasar. Picasso repintó "Las señoritas de Avignon" hasta 17 veces.
    El miedo debe quedar fuera de la ecuación al igual que el juicio de los demás ya que éste ultimo es inevitable. El miedo derrota a quienes no se atreven, los que avanzan y lo ignoran generalmente triunfan.

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  5. Suscribo todo y lo acepto como buen consejo. Tal vez sea un punto de partida.

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  6. Carlos, tienes absolutamente toda la razón, pero yo ahora mismo no sé si me encuentro en la partida o en el fin de mi vocación como escritor...

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  7. Será tu ejercicio de la libertad quien lo determine.
    Por mi parte felicito tu habilidad como comunicador y te deseo la major fortuna, hay que desarrollar un optimismo realista y no arredrarse ante un suceso adverso.
    Mantener nuestro rumbo ,por inercia nos lleva a sitios mejores a pesar de que no lleguen a igualar los ideales que perseguimos.

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  8. Carlos, precisamente estaba hablando con mi chica del jugoso comentario que me dejaste, y creo que la balanza se está inclinando hacia el lado de la perseverancia. Mi gran ídolo es Miles Davis, y es un ejemplo de lucha contra todos los elementos, ya fueran las drogas o incluso su propio público. Siempre me han atraido ese tipo de personajes. Miles desarrolló su inmensa música siendo perfectamente consciente de sus limitaciones como trompetista, quizás sea el momento de hacer balance y, asumiendo mis limitaciones, tirar por el camino que vea más despejado.
    También me está jodiendo sobremanera el tensísimo panorama social, no sé si es más sensato intentar sacar una sonrisa esperanzada de algún lector, o si directamente gritar: ¡¡ Cabrones!! (no solo a los políticos, sino a la banca, el FMI, las transnacionales, las hiperfortunas, y todos los que nos joden la vida).
    Me encantan tus comentarios, Gracias!!

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