miércoles, 22 de enero de 2014

Solidaridad imbécil

Esperas al autobus que va al hospital, y sientes esa extraña solidaridad de todas las personas que luchan por quedar vivas.

Vas a intentar fumar el último pitillo. Mirar, magrear, palpar todos tus bolsillos sin fuego. Pides fuego a la gente que deprisa va pasando, se niega a darte fuego incluso uno que va fumando

¿Porqué solidaridad?
¿porque la sientes?
si no la merecen...

Por fín llega el autobús y la cosa aún es peor. Vamos al hospital, donde a nadie le espera lo mejor, y habrá enfermos como yo. Vuelves a palpar todos tus bosillos y no encuentras los euros -que sabes has cogido en casa.

Le dices que espere, ella que no, nadie te da, nadie te ofrece,
esa solidaridad,
que no merecen

Al bajar, en un minuto, encuentras las monedas mezcladas con las llaves. Si te hubiera dado ese minuto...

Solidaridad imbecil (la mia)
solidaridad que no encuentra solidaridad,
sino fuga fácil (la suya)

3 comentarios:

  1. La verdad es que menos solidaridad de la que existe en la actualidad no puede haber. Si esa palabra existiera, ya habríamos hecho algo ante los demanes de que somos objeto por parte de estos gobernantes facinerosos...

    Saludos!

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    1. Si tan solo aprendieramos a tener la solidaridad que entre ellos sienten políticos imputados, banqueros, empresarios...

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    2. Esos sí que saben de solidaridad! Para ser ladrón y mentiroso hay qe tener solidaridad. De no ser así la cosa no funcionaría nunca. A fin de cuentas se trata del mismo y viejo principio que inatauró la mafia...

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