miércoles, 25 de febrero de 2015

De Burkas y Marihuana

Olfateaba la tierra húmeda, quizás el último barro que pudiera oler antes de que le enterraran. Matar y morir era su destino. Era un marine. En su lluvioso campamento, al norte de los estados unidos, se produjo una verdadera conmoción cuando se anunció que todos eran trasladados a Afganistán. Probablemente ni el fango de su sueño mortal se cumpliría.
Cuando llegó allí, la irá se apoderó de él. Deseó ser cuando menos un teniente, y no un soldado raso: en los lugares del cuartel donde reinaba la sombra, se arracimaban los marines bebiendo cervezas y fumando canutos. ¡Se suponía que eran marines, joder, la élite del mejor ejército del mundo!. Poco podía hacer él.
Lo que había visto era un mero rascar la superficie. Mujeres afganas eran raptadas, despojadas de sus burkas, y violadas. No soportó más. Se disparó 3 tiros en la pierna derecha y fue enviado de nuevo a los USA.
Allí se unió a la principal agrupación pacifista, y fue asumiendo puestos de mayor posición, hasta la portavocía general. Las ansias de paz se estaban convirtiendo en un verdadero problema, y como cabeza visible, él en un objetivo. La CIA se encargó de que pareciera un accidente.



martes, 24 de febrero de 2015

No fui allí para amarla (sino para despiezarla)


Ya era demasiado tarde para ese caprichoso sentimiento llamado Amor. Sus idas y venidas, esa extraña baja médica sin diagnóstico, esos enloquecidos horarios, la aparente facilidad para tener razones de su ausencia...Inocente yo, aún confiaba en ella, cada vez menos, eso es cierto, pero rescoldos de esperanza latían levemente, candentes todavía.
No más, cuando atendió al celular con aquellos gemidos de quinto orgasmo -que tan bien conocía- y que me provocaban una eyaculación tras otra, comprendí que no estaba sola. De fondo se escuchaba a Bill Evans, seña de que estaba en nuestra casa y su despertador había saltado a eso de las nueve y media. Debería estar paseando a Monty, pero el pobre perro seguro que lamía el cerrojo intentando salir a ese paseo soñado.
Hacia allí fui, parando en el centro comercial para armarme, de valor con dos ginebras, de violencia con un inmenso puñal. Entré en aquella casa que ya no era mía sino de sus amantes, y fui a ese salón donde a veces nos reíamos con baratas comedias norteamericanas.
Pechos, seis pechos, sus preciosos senos con pezones de infarto y los de otras dos mujeres increíblemente perfectas. No pude evitarlo, aprovechando que ni sospechaban mi presencia puse mi pene en la zurda y me masturbé a furia y sangre. ¡¡ Qué corrida, Dios!! La mejor de mi vida.
El puñal, un verdadero machete, impactó en un cuello tras otro, a mis pies tres cabezas y un gigantesco charco de rojo casi negruzco.
No sé qué aspecto tenía cuando empecé a recorrer las calles, sólo sé que de repente apareció la policía, debía ir de sangre hasta las cejas...
Menos mal que allí estaba el callejón, con esa puerta que simulaba una valla publicitaria, escondrijo ideal. Dentro estaban Ramiro y Alfredo, como siempre, con sus penes en la otra boca, esperando a que Rogelio y yo llegáramos para sumarnos al procaz festín de sexo.



domingo, 22 de febrero de 2015

Reanimando el blog, Back to Life (el consuelo del melómano pobre)


Esas deliciosas cajitas que tanto alegran la vida del melómano pobre. Vale, salvo las de "Proper" la información discográfica es casi nula, o nula totalmente en algunos casos. Pero lo que realmente importa es la música, no? De eso va la historia de vuestro blog.
Proper Records, Not Now Music, JSP, Membran Music, Essential Jazz Clasics, Saga...y hasta Rhino y Sony se han apuntado al tema con sus ediciones que contienen 5 CDs originales.
Yo básicamente me estoy alimentando musicalmente de eso. Evidentemente un doble vinilo de Horace Silver acompañado de orquesta de cuerdas es una maravilla, pero por ese precio te haces con 24 ó 30 CDs en cajas de Real Gone Jazz
Algunos ya los tienes, pero otros no los consigues ni en la mula. Y por ese precio, sale mejor que bajar y rotular. Y ya si quieres tener tener la caratula original y en su caja, ni te cuento
Yo les cojo especial cariño a las que vienen en fundita de cartón, tan modestas y sencillas que enternecen a cualquier alma sensible. Ahora mismo recuerdo una de Duke Ellington y otra de Weather Report. Y una de 10CDs de Lester Young -de Membran-, con nula información discográfica salvo el listado de canciones, pero a la que por bienquerencia le he dado vueltas hacia arriba y hacia abajo, pese a tener -creo- prácticamente todo lo que grabó Prez.
Y encima es que tienen buen sonido!!
Ahora mismo las que se están comiendo todo son las de "eight classic albums", que andan a 8 euros o menos.
¿Quien se puede resistir?
 Evidentemente la gente con un potente poder adquisitivo no se va a "rebajar" a eso, pero yo ahora estoy escuchando el 4º CD de la amada Sassy, y he disfrutando (y seguiré disfrutando) de la caja como un niño con un balón nuevo.
Evidentemente son consecuencia de la crisis (y de la caducidad del copyright a los 50 años). Pero a los que somos mileuristas o menos nos alegran la vida. Que siga la racha!


PD: me acabo de pillar la de Billie, navegaré a su son un par de semanitas.

PD2 : para rematarla, en los últimos CDS nos incluyen guarras tomas en directo en el club más decadente, que escenifican al músico en tu propia sala de estar. Soy un fan.