domingo, 17 de mayo de 2015

....si no era hoy, era mañana ... (el día del juicio)

No quería hacerlo. Paseaba por toda la casa como un chimpancé enjaulado. Se hizó un café, llamó a un par de amigos para charlar de intrascendencias políticas y futboleras. En vez del café abrió el frigorífico siempre repleto de cervezas y eligió una buenísima, negra. Se sentó ante el televisor a ver un poco de basura "algún día tengo que contratar el National Geographic" -pensó.
No podía permanecer en casa sin hacerlo, así que salió a dar -lo que él intentaba que fuera- un largo paseo. La realidad es tozuda y en menos de media hora estaba de vuelta en casa. Intentó hacer sudokus, releer a Kropotkin, concentrarse en un puzzle de un tigre que se le resistía...
Era igual, nada podía separar su mente de aquel cuadrángulo. Era como El Aleph. De todas formas, si no era hoy, era mañana...
Así que allí se dirigió, rasgó el plástico que lo envolvía, olisqueó el carton, lo abrió para contemplar el diseño central...y eligió una cara y una canción al azar: "If I had possession over Judgemente Day". Precisamente esa canción, la que le perseguía desde los -ya parecían milenios- que la más extrema derecha se había instalado en el poder.

Si tuviera posesión sobre el "Día del Juicio" condenaría al más terrible de los múltiples pisos del infierno a toda la espantosa masa de fascistas e ignorantes (¿No es lo mismo?) que estaban destrozando piedra a piedra todos los -aún y todo pocos y débiles- pilares construidos desde que Franco murió.

Durante días, y a un volumen brutal, sólo sono esa canción en su equipo, día y noche.
No quería hacerlo. Paseaba por toda la casa como un chimpancé enjaulado. Se hizó un café, llamó a un par de amigos para charlar de intrascendencias políticas y futboleras. Pero si no era hoy era mañana.Y al final lo hizo.

Era cazador. Recortó los cañones de su escopeta, cogió el fusil de cazar ciervos, y en plena calle se lió a tiros con todos sus ultraderechistas vecinos. Falleció a manos de la policía y todos los voceros sociales condenaron hipócritamente sus acciones, pero en el infierno se encontró con Durruti y todos los miembros de su Columna. Había merecido la pena.

4 comentarios:

  1. Genial tu texto!
    Durruti...jejejeje ¿Sabes que mi bisabuelo era miembro de la CNT en Cádiz durante la guerra y que lo fusilaron por ello?
    Un beso, Cronista Imaginario!

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  2. Gracias por pasarte,Indira, y me alegro de que te haya gustado.Se ve claramente que es una descarga de mala ostia ante los tiempos que corren, pero en lugar de lanzar exabruptos le he intentado dar forma de relatillo.
    Compartimos historia familiar, mi abuelo era un ferroviario comunista en Aranda de Duero, fusilado con nocturnidad y sin juicio, y aún hoy no sabemos donde están sus restos,como en decenas de miles de historias parecidas. Un beso,

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  3. ¿Quién no ha pensado alguna vez en hacer justicia y aniquilar uno mismo a aquellos represores que tiranizan la nación de uno?
    Romper esa barrera del miedo y la ignorancia, delatar al rey desnudo y después: matarlo.

    Una acción desesperada hijade una vida desesperante.
    Un gran relato, Amigo Cronista.

    un abrazo fuerte

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  4. Elliottt, yo soy pacifista a ultranza, pero cuando veo lo que la ultraderecha ha hecho a mi país, y leo que el 70% de los que les votó volverá a votarles, ansío volverme un asesino como mi protagonista. Son corrupptos, destruyen la educación y sanidad públicas, la justicia, la investigación y ciencia, hacen leyes tan represoras que en ningún otro país de Europa se aprobarían, favorecen solo a las grandes fortunas, se mean en los derechos laborales, han obligado a emigrar a cientos de miles de jovenes.... ¿Y un 70% de sus votantes sigue fiel? Volverán a ganar, y quizás entonces el que emigre sea yo. Un abrazo!!!!

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Gracias por colaborar a que esto mejore :-) Sois tod@s muy bien recibid@s. SALUD!!